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11 de junio de 2015

Afortunadamente para los amantes del buen vino, recientes estudios han determinado que una copa antes de irse a dormir, podría ayudar a adelgazar. Cada vez son más los alimentos permitidos en las dietas, siempre y cuando su consumo sea moderado.

Hace ya algún tiempo, comenzó a recomendarse una copita de vino al día para prevenir enfermedades cardíacas, mejorar la circulación y regular la presión. Muchos especialistas lo recomiendan y muchos pacientes acatan esta sugerencia. Actualmente, se ha descubierto un nuevo beneficio, conozcamos de qué se trata.


Bebe una copa de vino antes de acostarte.

Reduce los riesgos de padecer obesidad.
En primer lugar, parece que el sabor del vino reduce la ansiedad y los antojos por bocadillos dulces o grasosos. Muchos pacientes manifiestan cómo pueden controlar la “voracidad” que se les despierta durante la noche, con sólo beber un vaso de vino después de la cena.
Guiándose por esta idea, científicos de la Universidad de Harvard, decidieron llevar a cabo un largo estudio para determinar los posibles efectos de esta práctica. La investigación consistió en estudiar, durante más de 13 años, a 20 mil mujeres. Esta muestra estuvo compuesta por grupos de mujeres que bebían vino regularmente, las que lo hacían ocasionalmente y las que no bebían nunca.

Los resultados fueron bastante alentadores: se determinó que, aquellas mujeres que bebían entre una y dos copas de vino al día, reducían significativamente las posibilidades de ser obesas y las enfermedades relacionadas con el sobrepeso.

Ayuda a quemar grasas.
Por otro lado, en la Universidad Estatal de Oregon, EE.UU; estudiaron los beneficios de las uvas oscuras. Éstas tienen la capacidad de estimular la quema de grasa de una forma más rápida. Las uvas negras son utilizadas para elaborar el vino tinto. Beber una copa de vino tinto puede contribuir al descenso de peso si se acompaña con una dieta balanceada.

¿Cuántas calorías aporta un vaso de vino?
Creemos que por ser una bebida alcohólica, el vino aporta una cantidad significativa de calorías, muy poco recomendable si deseamos bajar algunos kilos. Sin embargo, es todo lo contrario. Un vaso de vino blanco aporta 120 calorías y uno de vino tinto 135, aproximadamente. Esto varía mínimamente entre las diferentes variedades. Comparado con un trozo de pastel (235 calorías) es mejor beber una copa de vino como postre, que sucumbir ante los antojos nocturnos.

De esta forma, podemos asegurar que una copa de vino al día trae más beneficios que perjuicios. El aporte calórico no es tan importante si tenemos en cuenta todas las enfermedades que previene. Evidentemente, el consumo recomendado para gozar de sus propiedades es tan sólo un vaso. Beber una botella diariamente no resulta para nada saludable.

Ahora ya sabes, si deseas bajar un poco de peso, puedes acompañar tu dieta con una buena copa de vino tinto. Recuerda consultar con un especialista ante cualquier duda.

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